Tiempo

-Falta menos- dijo hace unos días mi hijo de 9 años tras un rato de estar en silencio.

-¿Menos para qué?- respondió con lógica mi esposa.

-¡Para todo!… A medida que el tiempo pasa, falta menos para todo.

¿Cómo percibes tú el tiempo? Teniendo en cuenta que cada minuto que pasa falta menos, ¿qué haces con tu tiempo libre cuando lo tienes en tus manos?

Te pasas los días tratando de ganar tiempo y corriendo tras él y, una vez que logras un rato sin nada productivo por delante, empiezas a buscar maneras de matar el tiempo. Luego, te preguntas cómo podrías hacer tiempo hasta que algo que valga la pena asome en el horizonte.

El tiempo no se gana, no se hace ni mucho menos se lo mata. El tiempo verdadero no tiene tiempo, no puede ser encerrado en un reloj ni medido segundo a segundo. Se percibe, simplemente; y es por eso que apenas un  minuto puede parecer eterno, mientras que una semana entera puede parecer haberse evaporado en un instante.

Disfruta del tiempo libre, atrévete a soltar el reloj un par de días durante tus vacaciones y haz la prueba. Duerme cuando tengas sueño y como sólo si tienes hambre.

Respeta tu reloj interno y aprende el maravilloso arte de no hacer nada. Cuando vuelvas a la acción, serás mucho más efectivo y valorarás poder disfrutar plenamente de tu ocio, cuando sea el momento del ocio, y de tu productividad, cuando el tiempo de “hacer” haya llegado.

Gabriel Sandler