Juventud, divino tesoro

El día internacional de la juventud es  una oportunidad para dejar de lado las conceptualizaciones y dedicarse a la acción como forma de defender los derechos de la base de la sociedad. Así, el objetivo no es explicar las desigualdades si no trabajar para que las juventudes sean cada día mas iguales. Esto nos plantea el desafío de trabajar entre las juventudes que tipo de país pretendemos y como generamos las condiciones para lograrlo.

Rauch, 13 de Agosto de 2013: El 12 de agosto fue declarado por la Asamblea General de las Naciones Unidas como el día internacional de la juventud, mediante Resolución N° 54/120 del año 1999.Cada celebración de esta fecha, busca reafirmar los compromisos asumidos  ese día.  La realidad indica que existen  muchísimos jóvenes viviendo en la pobreza, analfabetos y sin trabajo  lo cual no es un dato menor: en Latinoamérica la población juvenil supera los 170 millones de habitantes  representando un poco mas del 25% de la población total de esa región. El día internacional de la juventud sirve para correr el velo a esta triste realidad y ponerse a trabajar detrás de las soluciones que correspondan. La violencia, la delincuencia, la drogadicción, el abuso, las redes de trata, son  los flagelos que  asolan a los más vulnerables de una sociedad.  Esto convierte al día internacional de la juventud como el día de la lucha contra la desigualdad, la explotación y la inequidad en la distribución del ingreso. La solución parecería simple: se deben elaborar programas que protegen a la niñez, se deben reforzar los sistemas de educación formal e informal, realizarse una replanteo de las políticas de trabajo y redistribuirse los recursos de manera tal que se incluyan a las juventudes como actores prioritarios para el desarrollo de una sociedad. Pero estamos bastante alejados de ese ideal: con solo analizar los organigramas de los poderes ejecutivos municipales, provinciales y nacionales se puede identificar que las áreas dedicadas a las juventudes no son las prioritarias y para el caso de  las áreas de juventud que le han dado rango de secretaria, las mismas cuentan con presupuestos bajos e insuficientes para poder lograr los objetivos que se proponen. Si se nos niega el pasado por que no estábamos y se nos niega el presente por que no estamos preparados ¿Somos el futuro? Pero la promesa de que el futuro es nuestro y nos hará completos nos encontrara adultos y entonces ya no seremos jóvenes. En este sentido, mas que esperar el futuro, convoco a las juventudes a sembrarlo. A sembrar el futuro desde el presente. A trabajar ahora detrás de las soluciones a los problemas antes nombrados, pero desde una perspectiva intergeneracional que nos permita aprender de la gente  mayor y sus experiencias sin perder nuestra identidad juvenil apoyándonos en nuestro pilares mas importantes: la acción como motor del cambio, la fuerza  como soporte de nuestro trabajo y la solidaridad como estilo de vida. 

Marianela Islas, Vicepresidenta Juventud Radical Provincia de Buenos Aires