Eje

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ubica en este cuadrado los números de 1 al 9. Hazlo de manera tal que la suma de los 3 números ubicados en cada fila; los 3 ubicados en cada columna y los tres ubicados en cada diagonal, sumen 15. Y una vez que lo hayas resuelto, nos volvemos a encontrar en el párrafo siguiente.

Si lo lograste, ya sabes que lo importante es encontrar el número del centro. Si no lo pudiste resolver, inténtalo de nuevo teniendo esto presente.

Una vez que has encontrado el centro, el resto puede, dentro de ciertos límites, ubicarse en distintas posiciones, aunque no en cualquiera, y el “sistema” seguirá “funcionando” de manera armónica y natural.

Por ejemplo:

 

6

7

2

1

5

9

8

3

4

 

Las cosas en tu vida funcionan de una manera similar. Cuando estás centrado, cuando estás en eje tu entorno adopta ciertas actitudes, posiciones, reclamos, ofrece aportes y respuestas, en armonía con la melodía que tu actitud centrada está proponiendo. Todo girará, danzará hasta ubicarse en el mejor lugar posible para todo el “sistema”.

Busca tu centro, ponte en eje. No grites, no pelees, no discutas. Eso mismo puedes decirlo tranquila y respetuosamente, con resultados mucho más positivos. No caigas en el vértigo que te proponga la vorágine cotidiana. Céntrate y avanza sin prisa pero sin pausa, buscando la armonía de tu propio cuadrado mágico y especial.

Gabriel Sandler