El elegido (*)

En hebreo David significaría algo así como el amado, el elegido de Dios, y es más, hubo, según La Biblia, un rey David notorio. Miembro de una familia muy católica, entre los que se cuenta un hermano sacerdote, Lorenzo Censi, David Censi pudo, sin que nadie lo dude, ser un elegido, un elegido también de bajo perfil y gran sentido solidario. No estuvo de sus proyectos ser notable ni notorio, pero en nuestra sociedad fue un hombre de servicio. Empleado jubilado del Correo Argentino, participó en los inicios de la Acción Católica y estuvo años con los Boys Scouts. En la Iglesia local fue ministro de la eucaristía, llevando principalmente la comunión a enfermos e imposibilitados, como tantos otros, en forma casi anónima. Padre de una gran familia fue un ser de decisiones firmes, y cuando se le encomendaba alguna tarea ni dudaba ni la dejaba de hacer como correspondía. Dejó una gran y estimada familia. Hace poco me enteré que este tipo de comentario se llama «obituario», y la verdad, últimamente, podría decir que se me está agotando la tinta ante tantos amigos y conocidos que emprenden el viaje eterno. Todos sabemos es algo que inevitablemente ocurre y que es una ley humana insoslayable de la que nadie quedamos afuera. Será cuestión de reflexionar sobre el sentido de la vida y nuestro paso perentorio por este suelo. (*) Atte. Muchas gracias. Omar Benítez.