Fortalecimiento de espacios

JEFATURA DISTRITAL comunica que hoy 19 de Septiembre en el marco del Plan Nacional de Educación Obligatoria y Formación Docente 2012-2016, se desarrolla en todo el país, en todas las Instituciones educativas de todos los Niveles y Modalidades, la segunda Jornada de trabajo FAMILIAS, ESCUELA, COMUNIDAD. El sentido de estos encuentros es el fortalecimiento de espacios de vinculación entre la familia, la escuela y la comunidad. En el día de hoy la temática tendrá que ver con la lectura y el cuidado del otro.

Encontrarnos en la escuela con las familias y la comunidad 

Se trata de una oportunidad pedagógica entre generaciones, un día para achicar distancias.

Se trata de aprovechar aquello que la lectura nos convida, de aprovecharla

como fuente de seducción cultural, para aprender juntos, para contarnos historias,

para desandar malentendidos y ofrecernos más escucha y prestarnos más atención.

Una ocasión singular para que la escuela invite a leer en voz alta, a imaginar y

practicar mejores formas para vivir con los otros.

Una jornada que desafía a escuelas, familias y comunidad a fortalecer los lazos

solidarios, y a través de historias, cuentos y poesías, de la mano de la lectura

como puente entre la cultura escolar y otras culturas, las culturas infantiles,

juveniles, mediáticas, tecnológicas, populares, entre otras. De aprovechar la lectura

como momento, gesto y actitud de cuidado con cada uno y con los demás,

reafirmando la función educativa de la escuela que enseña cuidando y cuida

enseñando.

¿Por qué leer juntos?

Porque leer es un modo de vincularnos, de dar lugar a las palabras de otros y

descubrir, quizá, que aquello que parecía ajeno también habla de nosotros. En

el mismo sentido, las Jornadas son una oportunidad para poner en común la diversidad

de relatos que habitan en la comunidad y valorar los aportes de quienes

la integran.

La lectura compartida es una ocasión para echar a rodar distintos tipos de voces.

Y escuchar. Cada miembro de la comunidad es convidado a acercar historias,

cuentos, narraciones, para enriquecer un acervo común. Es un encuentro en el

que la lectura fortalece la identidad colectiva que abriga también la identidad

individual.

Tenemos la responsabilidad de redistribuir la palabra, no sólo

para poder acceder a lo que otros han pensado y escrito sino

para ampliar los propios modos de reflexionar y expresarnos a

fin de configurar una ciudadanía más plena.

Leer con otros es también compartir modos de

darle sentido al mundo, de reconocer el pasado

y comprender el presente.

Alan Ramírez Zelaya / Flickr