Tan lejos, tan cerca

 

Despierta a ese plano de tu vida que suele estar dormido. Reacciona y date cuenta de que, con tan sólo un poquito de atención, puedes hacer que tus días sean mucho más parecidos al ideal que sueñas.

Es que hay otra cosa, allí mismo y al alcance de tu mano. Hay algo más que el trajín cotidiano, tantas veces rutinario y alienado. Esa llamita que titila olvidada en tu interior, ignorada o desconocida, con apenas un poquito de dedicación puede transformarse en la intensa luz de un faro e iluminar el mejor de tus caminos.

No te hace falta pasar por una experiencia mística o religiosa. Esa luz interior forma parte de ti, creas en ella o no. Está siempre allí, la sientas o no. Más aún, casi podría decirte que es al revés, y que eres tú quien forma parte de ella.

Recuérdalo. Recuérdate. Recuerda tu verdadera esencia, tu verdadero ser. Dale el lugar que se merece y tu vida brillará con la intensidad de tu propia luz interior.

Gabriel Sandler