Bendición de Pesebres el domingo 19 de diciembre

A través de la Junta Catequística organizamos diferentes actividades para ir preparándonos para   la Navidad,  que  es la fiesta del amor, de la alegría, la fiesta de todos y para todos.

Para los más pequeños es la más esperada y es la que permite que trabajemos con más intensidad porque el nacimiento es una experiencia de la vida del niño y está relacionada con la alegría. Tienen la vivencia de haber participado en la organización de un cumpleaños y, por lo tanto, reconocen la importancia de preparar las fiestas para que “salgan bien”

La celebración de la Navidad, coincide entre otras cosas, con el cierre del año, y se hacen presentes en ella los logros de la tarea catequística  realizada durante todo el año. Las celebraciones, para que sean verdaderas fiestas, siempre deben ser fruto de la vida, El grupo que fue consolidándose mes tras mes, encuentro tras encuentro, que fue poniendo su vida en común para que Jesús la ilumine, llega a la celebración con las manos llenas y, al mismo tiempo, hambriento, con necesidad de seguir alimentándose.

Vivimos en este camino una intensa alegría que se manifestó en todas las actividades que año a año propusimos para esta gran fiesta.

Nuestro entusiasmo se fue contagiando a los niños, catequistas y padres. Esto posibilitó que la celebración de Navidad no sea sólo de los catequistas, sino la manifestación de la tarea de todos: vivimos una verdadera experiencia de Iglesia.

El domingo 19 de diciembre se realizó en la Parroquia “Nuestra Señora de la Asunción”,  la bendición de los pesebres que cada niño y familias llevaron a la misa de las 11:00 horas y así al  finalizar la misma, el padre Mauricio Scoltore los bendijo  y de esta manera en cada hogar pueda tener  un lugar muy especial ya que “Todo el pesebre nos habla, nos invita como familia, a responder, a dar gracias, a contemplar a Dios que nuevamente confía en los hombres y entrega a su Hijo Único para que sea uno de nosotros”.