Reconfortante excelencia

 

Hacer lo que debes hacer sólo por cumplir, te dejará vacío y no te aportará nada que valga realmente la pena. Lo más probable es que, habiéndolo hecho de manera mediocre, a la corta o a la larga tengas que dedicar el mismo tiempo y el mismo esfuerzo, o más aún, a corregirlo o repararlo. Te habrás perdido, además, la maravillosa oportunidad de sentirte satisfecho, pleno, realizado y feliz por el logro.

Hacer las cosas bien, apuntar siempre a la excelencia termina representando, paradójicamente, mucho menos esfuerzo que hacerlas sólo para cumplir. Prever los inconvenientes, desperfectos o errores que podrían ocurrir en el corto, mediano o largo plazo y hacer lo necesario para evitarlos es tanto más sabio que hacerse el distraído…

Pon toda tu inteligencia, toda tu creatividad, todo tu entusiasmo en lo que sea que hagas. En todo lo que emprendas. Serás más efectivo, más feliz y más exitoso.

Gabriel Sandler