Adaptarte

 

Nadabas en una pequeñita y cálida piscina, protegido y escuchando sordos sonidos rítmicos y familiares en una confortable oscuridad. Súbitamente, te encontraste en un ambiente frío y ruidoso, lleno de una luz blanca que lastimaba, e intentando desesperadamente encontrar aire con el cual llenar tus pequeños pulmones. Y lo lograste, conseguiste adaptarte.

Dejaste de estar solo, acostado o en brazos de algún adulto, para empezar a gatear. Tras algunos golpes y con mucho esfuerzo, lograste ponerte de pie y echar a andar. Reemplazaste los palotes, convertidos en obras de arte a los ojos de los abuelos, por símbolos devenidos en escritura.

Desde antes de nacer estás adaptándote constantemente a nuevas situaciones. Es una de las habilidades que mejor manejas, aún cuando la des por sentado y no la valores por lo que realmente es. Súbete a ella y desde allí, con la certeza de poder hacerlo, verás muy claramente que puedes manejar las circunstancias en lugar de que ellas te manejen a ti. Adáptate. Lo has venido haciendo desde siempre.

Gabriel Sandler