Nésor Kirchner – Reflexiones ante un nuevo aniversario – 27 de Octubre

131027 NESTORReconocimiento ante un nuevo Aniversario del fallecimiento de Néstor Kirchner. 27 de Octubre 2010 – 27 de Octubre 2013.
 
EL LEGADO DE NÉSTOR KIRCHNER A LAS NUEVAS GENERACIONES
Al cumplirse un nuevo aniversario desde aquel 27 de octubre de 2010 en que Néstor Kirchner nos dejara físicamente, sigue más presente que nunca su impronta en el devenir de la vida política de nuestro querido país.  Muchos análisis se esbozaron acerca de la importancia de su liderazgo, de los cambios que ocurrieron en Argentina en los últimos años. También   seguramente  se van a seguir haciendo homenajes recordándolo en cada una de sus múltiples acciones  orientadas hacia la consolidación de un modelo de nación sustentada en los valores de la igualdad de oportunidades, la justicia social y el desarrollo con inclusión. Pero mas allá de esos homenajes creemos importante plantear una visión que se aleje momentáneamente de lo conmemorativo y proponemos un resumen de ideas que a modo de testamento político transmitió  a las nuevas generaciones, de enseñanzas, de herencias, que seguramente podrían ser más, pero que explican esa comunión y que son el aliciente para el futuro.
Decimos “transmitir”, porque  es diferente que “dejar”. Dejar es poner algo en un lugar para que eventualmente alguien lo recoja. Transmitir, implica un contacto, una unión; y esa unión expresa la relación de Néstor Kirchner con  las nuevas generaciones de dirigentes que volvieron a creer. Un contacto que todos lo percibíamos pero que definitivamente se vio en el momento más difícil.
Resaltamos su rebeldía y la transgresión que muchas veces tensionó  sus límites hasta correrlos,  porque ésto es más pasional que racional  por eso las nuevas generaciones lo han tomado como bandera. Rompió las formas, los moldes, cuando todo se había transformado en cáscaras vacías. Decir las cosas como son, sin pelos en la lengua y haciéndose cargo, provocando y bromeando; jugando, como a él le gustaba decir, en los bordes, marchando con pasión por ese estrecho desfiladero que encuentra de un lado al suicidio político y del otro a la audacia.
Su enseñanza política, enseñanza de vida, sus años en la escena nacional no solo mostraron un talento de líder, un talento político diferente al conocido hasta el momento en la historia argentina, por sus particularidades. También  transmitió que más allá de la política, vale la pena exprimir la vida al máximo. La visión de un proyecto colectivo, por sobre el culto a la personalidad que también había sido regla en nuestra política, es enseñanza de vida. La realización personal en el marco de la realización de lo colectivo y viviendo “a full” había sido su impronta
Entregó la vida, como en su momento la entregó Evita, como parte orgullosa de una generación política que peleó por sus ideales hasta la muerte. Que se formó en un mundo de antinomias y en un país por momentos dominado por el odio de 18 años de proscripción y persecuciones de la principal fuerza política y de su líder el General Perón;  con sus acciones, cambio el slogan original “Patria o muerte”, por el de “Patria y Vida”, defendiendo los intereses nacionales en todos los foros, tanto políticos como económicos; sosteniendo la defensa inclaudicable de los derechos humanos y de las posibilidades de una vida con dignidad y futuro para todos los argentinos, fundamentalmente para los mas desprotegidos. Hasta tal punto llego ese compromiso con la vida, que entregó la propia.

Desnudó al poder real. En la democracia argentina de los últimos años -es decir desde la restauración de 1983- el llamado “poder político” alternó  desde 1983 a 2003, cada dos años la disputa política  por los cargos, no hubo disputa por el “poder real”. Más allá de alguna denuncia puntual de determinado gobierno contra “grupos desestabilizadores” o “las corporaciones”. Néstor Kirchner emprendió esa batalla que permitió a miles de argentinos abrir los ojos, por primera vez el poder corporativo, con el brazo ejecutor del dispositivo multimediático comunicacional quedó expuesto, y a la luz de todos. A partir de entonces ya nada volverá a ser igual en Argentina después de esto; recuperó al Estado y a la política como la herramienta que permita subordinar al poder corporativo, que se alzara en disputa sobre ese poder como instrumento para defender el interés del conjunto de la sociedad y disciplinar a esas corporaciones.
 Pero el legado mas importante  fué, sin dudas, dignificar la “política”; no como profesión de políticos, sino como el lugar donde las ideas se transforman en convicciones, luego en acción política que en definitiva es modificadora de la realidad. Es decir, la “política” como actividad transformadora de la sociedad, donde, a partir de las ideas, se pueden cambiar las cosas.

Frente Para La Victoria Saladillo.