Elecciones

 

Cada vez que eliges un camino estás descartando otros. Al decidir hacer esto, estás decidiendo dejar de hacer aquello. “Todo” no es posible, nunca lo ha sido y nunca lo será.

Acepta resignar algo en pos de alcanzar un objetivo mayor. Anímate a soltar un emprendimiento que no está funcionando, para así dar lugar a que un conjunto de oportunidades se abra ante ti. Atrévete a renunciar a un empleo, a abandonar una relación, a dar el salto que te ponga nuevamente en carrera.

Perseverar es fundamental. Pero empecinarse no te aporta nada positivo. Ya sabes que cuando una puerta se cierra son muchas otras las que se abren. Si ya lo has experimentado, sabrás que la angustia inicial del desapego y de la renuncia termina convirtiéndose en una fuerza enorme que te empuja a crecer.

Acepta que, decidas lo que decidas, siempre tendrás un precio que pagar. Págalo con gusto, porque los dividendos que recibirás serán enormes. Suelta lo que tengas que soltar, libérate de esa pesada carga y te elevarás muy por encima del nivel en el que estabas atascado.

Gabriel Sandler