Cuál presente?

 

En términos absolutos, podría parecer que el presente no existe. Haz la prueba: intenta tomar conciencia de “instante” justo en el cual tu presente “es”… ¡Ahora!

Y… y ¡zácate! Se ha ido y ya forma parte del pasado.

Intenta entonces prepararte poniendo el foco en el futuro más inmediato. Concéntrate en ese instante que apenas un segundo más tarde estará siendo tu presente. Lo ves venir, lo miras fijo…, y como tu foco estuvo puesto en e l futuro, tu presente pasó volando sin que pudieses aferrarte a él.

En cambio, tu pasado es enorme y tu futuro, aunque incierto, es mucho más fácil de conceptualizar que ese efímero presente. Quizás por eso sea tan habitual caer en la trampa y aferrarse al pasado recordándolo con nostalgia o alegría, o al futuro, previéndolo con entusiasmo o temor.

Pero no te engañes. Porque nada puedes hacer en tu pasado ni en tu futuro. Tu presente no es la falacia del instante que pasa fugazmente y que tu limitada capacidad de abstracción no alcanza siquiera a conceptualizar. Tu presente es ese “otro” tipo de presente, este minuto, esta hora, este día que tienes en tus manos y que ahora mismo estás transitando.

Así que deja de recordar y de proyectar, y dedicarte a hacer ahora, ya, lo que tan bien sabes que debes hacer.

Gabriel Sandler