Enfoque

 

Trazando sólo cuatro líneas rectas, pasa por encima de los 9 puntos, sin levantar el lápiz en ningún momento.

             

Ya sea que conozcas la solución a este viejo juego de ingenio, o no, el mensaje es el mismo en la medida en que no puedas salirte, de vez en cuando y cuanto más a menudo, mejor, del esquema mental rígido y lleno de hábitos al que estás acostumbrado, más difícil te resultará encontrar soluciones creativas a los problemas cotidianos.

Tener hábitos es bueno. Desde lavarse los dientes hasta manejar un automóvil de manera mecánica y sin pensar qué están haciendo los pies con los pedales mientras los ojos miran por los espejos retrovisores y las manos mueven el volante. Es maravilloso que tengamos la capacidad de incorporar ese tipo de hábitos.

El problema, sin embargo, es que nos mecanizamos… hasta convertirnos en autómatas, en otro montón de cuestiones para las que el hábito no resulta tan beneficioso. Solemos responder con los mismos esquemas que hemos comprobado como efectivos en determinadas situaciones, ante otras que no necesariamente deben ser resueltas bajo los mismos parámetros.

¿Ya pudiste pasar por los 9 puntos con las 4 líneas rectas? Sal de la caja mental en la que estás viviendo, desármala y seguramente lo conseguirás. Rompe los esquemas de pensamiento estructurados que has ido forjando día tras día, año tras año, y atrévete a probar nuevas alternativas, nuevas opciones, nuevas maneras de enfrentar los problemas cotidianos.

Descubrirás soluciones que, una vez implementadas, te parecerán obvias, tan simples como evidentes. Igual a lo que siente aquél que no pudo con los 9 puntos y las 4 rectas cuando finalmente alguien le muestra una de las posibles soluciones. Inténtalo y te divertirás.

Gabriel Sandler