1973-2013 Cuarenta años de Educación de Adultos-Treinta años de Continuidad en el Sistema de Gobierno Constitucional Democrático (*)

Confluyen en este año dos acontecimientos históricos que están íntima y felizmente implicados. Tras la oscuridad, temor que paralizaba, gritos ahogados por la mordaza a todo derecho humano y civil, llegan las primeras osadías de libertad recuperada, de reformas educativas ansiadas, de ensayos de rotas cadenas, de incipiente felicidad, de aprender a decir sin temor, a ser sin sentirse perseguido, a soltarse , a soñar, a animarse, a crear, a creer, a poder, a confiar, a lanzarnos con audacia, a equivocarnos  para poder rectificar, a tolerar , aprender que lo diferente es el plus que enriquece y no que estigmatiza.

Merecemos estar felices, pero no conformes, porque la tarea aun no está cumplida. Debemos ir por mas! El paradigma de cambio quizá deba estar centrado no tanto en la crítica hacia los que hacen, como lo hacen, si yerran o no, porque mientras unos analizan los que otros hacen, se debilitan los esfuerzos.

No es momento de contemplación, es momento de acción, de asumir con responsabilidad el protagonismo que nuestra patria necesita, siendo y sintiéndonos parte de este cambio. Generando aquello que exigimos y declamamos como espectadores. Haciendo bien lo que cada uno debe hacer bien. Siendo más solidarios, más justos, menos prejuiciosos, menos discriminadores, más conciliadores .Templarnos en la tolerancia.

El desafío como formadores y como docentes es mayor aun. Demostremos a nuestros hijos y alumnos que somos dignos de esta democracia ganada con tanto esfuerzo. Potenciando la centralidad en el aprendizaje desde un enfoque de derecho, que entiende que una “educación ciudadana activa”, solo es posible a través de una enseñanza con “ejercicio de ciudadanía activa”. Lo que implica una saber desde las prácticas sociales cotidianas pero con identidad y memoria.

Rreconociendo que estas prácticas de las/ los adolescentes y jóvenes son  ciudadanas en tanto sean modos de inscribirse, insertarse o incluirse en la sociedad,  enfocándose en el análisis crítico de los contextos socioculturales ,  en las condiciones de diversidad y desigualdad  en que están inmersos, desde una perspectiva de derechos basados en principios éticos políticos tales como responsabilidad, compromiso, democratización, inclusión, continuidad pedagógica.

Refundemos una y otra vez nuestra querida  Republica, en democracia, disfrutándola en paz, con inclusión, haciendo posible una Argentina  de verdad con lugar para todos, recuperando los postulados de la educación popular que hoy todavía nos interpelan, reclamando en nombre de tantos ciudadanos-hermanos, que aun no leen, no culminaron sus estudios primarios y secundarios. Concepción que demanda modelos de ruptura, de cambios, de transformación total. Que necesita de la complicidad de todos.

“La escuela es… el lugar donde se hacen amigos, no se trata sólo de edificios, aulas, salas, pizarras, programas, horarios, conceptos…

Escuela es sobre todo, gente, gente que trabaja, que estudia, que se alegra, se conoce, se estima.

El director es gente, el coordinador es gente, el profesor es gente, el alumno es gente, cada funcionario es gente.

Y la escuela será cada vez mejor, en la medida en que cada uno se comporte como compañero, amigo, hermano.

Nada de isla donde la gente esté rodeada de cercos por todos los lados. Nada de convivir las personas y que después descubras que no existe amistad con nadie. Nada de ser como el bloque que forma las paredes, indiferente, frío, solo.

Importante en la escuela no es sólo estudiar, no es sólo trabajar, es también crear lazos de amistad, es crear un ambiente de camaradería, es convivir, es unirse.

Ahora bien, es lógico… que en una escuela así sea fácil estudiar, trabajar, crecer, hacer amigos, educarse, ser feliz”.( Paulo Freire).

                                        “El si tendremos que soñarlo juntos”.

(*) Prof. Daniela Fuentes.

Inspectora de Educación de Adultos.

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