Enriquecedora jornada de información y debate en defensa del medio ambiente (Por ECOS)

El pasado jueves 21 se llevó a cabo una concurrida e interesante jornada de información y debate en defensa del medio ambiente con actividades en la ciudad de General Pinto y en la localidad distrital de Germania.

Se concretó en el marco de la presentación del proyecto de ordenanza que regula el uso y manejo de agroquímicos en el Partido de General Pinto, elevado por el bloque de concejales del Partido Justicialista-Frente para la Victoria, el cuál se halla en las comisiones de salud y medio ambiente, para su análisis.

Esta jornada, auspiciada por la Subsecretaría de Promoción Industrial y Desarrollo Local, constó de tres charlas debate, cuya coordinación y dirección estuvo a cargo de los ingenieros agrónomos Gabriel y Andrea Ariznabarreta, docentes de la Escuela Agrotécnica de Saladillo e integrantes del Grupo Ecos de esa ciudad bonaerense.

Ambos, colaboraron en su momento con la elaboración de la ordenanza en cuestión en el Partido de Saladillo, la cual es muy similar al proyecto presentado en nuestro Distrito.

La jornada comenzó a media mañana en el Salón Cultural, abierta a alumnos y docentes secundarios de General Pinto y se contó, además, con la presencia de alumnos y docentes de la Escuela Especial Nº 501 y de una importante concurrencia.

Posteriormente, a las 15 horas en el Salón Cultural de Germania, la jornada fue para alumnos y docentes secundarios de dicha localidad, suscitándose en ambas un enriquecedor intercambio de opiniones entre los asistentes.

Fue a posteriori de la proyección de los cortos cinemátográficos «Campos de la muerte» y «Naturaleza Viva» y la disertación desacartonada -aunque no exenta de fundamento científico y práctico- de los ingenieros Ariznabarreta, quienes también son productores agroecológicos en Saladillo.

 

Charla debate para el público general en el Cultural

 

A las 19, nuevamente en el Salón Cultural de General Pinto, se llevó a cabo la charla debate para el público en general, contándose entre los concurrentes a representantes del departamento ejecutivo municipal; del Concejo Escolar; del bloque de concejales que presentaron el proyecto; de representantes de la Sociedad Rural, Confederaciones Rurales Argentina y CARBAP; de la Cámara de Comercio, Industria y Producción local; de propietarios y empleados de plantas acopiadoras de cereal y público en general.

Los numerosos presentes, escucharon atentamente la disertación, que incluyó entre sus temas salientes la importancia de la prevención en la salud y en la defensa del ambiente en cuanto a la utilización de agroquímicos, la forma en que se clasifica a los agrotóxicos y cuáles son las críticas a esa clasificación, los impactos a nivel socio ambiental y las alternativas de producción viable en zona libre de agrotóxicos.

Los diferentes temas llevaron al debate entre los asistentes, con posiciones encontradas en ciertos casos, pero con unanimidad manifiesta en el concepto central.

La misma refiere a que los productos químicos utilizados en la actividad agropecuaria instalada con el uso de semilla transgénica son tóxicos, y que atentan de una u otra manera contra la biodiversidad, necesaria para el equilibrio del medio ambiente.

Todo ello, perjudica los acuíferos, napas y cursos de agua, y por ende lo hacen con los seres humanos, que somos sólo una pequeña parte del engranaje de la naturaleza.

Tambien se demostró que otro modelo de producción agropecuaria más amigable con el medio ambiente es viable, dando por tierra el preconcepto que las zonas de resguardo libres de agrotóxicos serían improductivas o imposibles de sostener económicamente.

 

Gran debate que comienza

 

De esta manera, comenzó en General Pinto un interasante debate nunca motorizado en nuestro Distrito y muy necesario, habida cuenta de las evidencias y las sospechas de los problemas a la salud de especies vegetales y animales, entre ellos el ser humano, que produce la exposición o inhalación de estos productos.

Los alcances del perjuicio son insospechados, en especial por una curiosa falta de estadísticas sobre efectos agudos y crónicos en la población.

Entre los temas de debate se destacó en un momento la pregunta de cuántas hectáreas serían las que no podrían ser fumigadas con ningún agrotóxico y que son los 500 metros de terreno adyacentes a los límites de población consolidada en General Pinto, Germania, Coronel Granada e Iriarte, según mapas anexos al proyecto de ordenanza presentado.

Ello es cuestionado por las patronales agropecuarias y las semilleras, quienes aducen será una superficie demasiado importante, y que según ellos sería totalmente improductiva, moción que los argumentos del ingeniero Gabriel Ariznabarreta, con ejemplos reales y comprobables dan por tierra.

 

Superficie libre de agrotóxicos

 

Respecto a esto hay que señalar que la superficie libre de agrotóxicos alrededor de los pueblos del Partido de General Pinto no supera las 1.200 hectáreas, sobre una superficie total del partido de 254.500 hectáreas, o sea que de acuerdo al proyecto en cuestión sólo un ínfimo 0,47 % de nuestro Partido será declarado libre de agrotóxicos con la promulgación de la ordenanza.

Esta primera charla pone en debate la voz economicista que hasta el momento imperó en nuestrospueblos, contraponiendo la visión ecológica que propende a la salud y el cuidado del medio ambiente por sobre el negocio que puede perjudicar de alguna manera a terceros.

Nos asiste el principio precautorio enunciado en la Ley 25675, denominada Ley General del Ambiente, que en su artículo cuarto lo define en los siguientes términos:

«Cuando haya peligro de daño grave o irreversible la ausencia de información o certeza científicas, no deberá utilizarse como razón para postergar la adopción de medidas eficaces, en función de los costos, para impedir la degradación del medio ambiente».

Del mismo modo, la Constitución Nacional, en su artículo 41º, y la Constitución de la Provincia de Buenos Aires en su artículo 28º, prevén que «Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras; y tienen el deber de preservarlo. El daño ambiental generará prioritariamente la obligación de recomponer, según lo establezca la ley».

No hay muchos más que agregar y esta jornada de información y debate fue simplemente el comienzo de un claro objetivo: La defensa del medio ambiente.