Evaluación Pisa: Preocupación de todos (*)

(*) Por Mirta Petrocini

Hemos observado con preocupación los resultados de la prueba PISA, la que más allá de los

cuestionamientos que puedan o podemos realizarle, nos genera dolor al encontrar a

nuestro país con estos resultados.

Aclaramos que dicha evaluación es incompleta, estandarizada e imperfecta, porque es

comparativa, descontextualizada y no contiene otras dimensiones del sujeto, pero, nos marca

una señal de alerta y nos obliga a analizar qué nos está pasando.

Creemos que la sociedad en su conjunto, Estado, padres, educadores, debemos hacernos

cargo de la responsabilidades que nos corresponden, y trabajar en conjunto para recuperar

el otrora orgullo nacional de ser un país líder en educación , con las positivas consecuencias

que de ello derivaba, desde el punto de vista social.

El estado, tiene la indelegable responsabilidad de garantizar la educación y el conocimiento,

como un bien público, y un derecho personal y social, garantizando la inclusión educativa a

través de políticas universales y estrategias pedagógicas, con la correspondiente asignación

de recursos.

Los docentes sabemos bien de que se trata, y en base a ello ha sido una preocupación

constante en los últimos tiempos marcar las graves problemáticas laborales que nos afectan,

y que como consecuencia de ello, afectan la educación y formación del alumno.

Así vale decir, que nos desempeñamos en escuelas que padecen graves problemas de

infraestructura, no contamos con ambientes ni ámbitos adecuados, nos ocupamos de las

múltiples complejidades que ya nos exceden, sufrimos agresiones verbales y físicas de los

padres, como así también agresiones del propio Estado, todo lo cual deriva en el inevitable

desvío del eje central de la educación, es decir, del proceso enseñanza aprendizaje.

La asignatura que nos compromete a todos es recuperar el estímulo para que se vuelva a

sentir que la educación es el instrumento que nos hace avanzar, desterrar la exclusión,

formando futuros ciudadanos plenos de derechos.

Pensamos que es aquí también, donde los padres juegan un rol trascendental, entendiendo

que en el proceso educativo son tan importantes como los maestros, entendiendo que la

educación empieza en casa y se completa en la escuela con la debida formación,

entendiendo que el maestro no es un enemigo, sino todo lo contrario, es la mano que va a

permitir que sus hijos crezcan en todos sus aspectos y logren tener un desarrollo pleno.

Sin dudas, los docentes estamos preparados para todos los desafíos y así lo hacemos todos

los días, y si no nos creen concurran a las escuelas y vean nuestro trabajo. Solo ponemos un

ejemplo de nuestro compromiso y nuestra dedicación, ya que, miles de docentes, aún, sin

percibir su salario siguen firmes en las escuelas.

La calidad educativa está íntimamente ligada al bienestar docente, hoy , preocupado

pensando si cobra a fin de mes, entre otros derechos vulnerados, por lo que no somos

quejosos, sino somos reales, como real es , no mirar para otro lado con estos resultados.

Si esto se arreglara con una ley, decimos que ésta ya existe, solo hay que aplicarla, no sirve

hacer acuerdos o anuncios grandilocuentes, para aplicar lo que hace años se debió haber

hecho.

La educación es un derecho social, humano y universal, la justicia social solo se alcanza

cuando la inclusión comprende la justicia del conocimiento, solo así alcanzaremos la

igualdad de oportunidades y podremos decir que hay inclusión con calidad.

Si todos tiramos del mismo carro, que orgullosos estaremos formando ciudadanos felices por

haber encontrado su mejor futuro.