Laura Bonaparte mi entrañable amiga (*)

Laura Bonaparte mi entrañable y querida amiga, la madre de la voz singular y paradigmática, la mujer que en su historia personal cargaba la historia de un país. Hoy en este día de la memoria traigo tu recuerdo entrerriana querida.

Delos cinco hijos que laura eligio tener uno murió al nacer, tres de ellos fueron muerto junto a sus parejas, solo quedo Luís el mayor, luego que Laura le pidió viajara a Méjico después de la masacre que sufrió su familia.

Laura decía, «no somos madres míticas, solamente mujeres desesperadas que llegamos a la defensa de derechos humanos por sufrir un dolor sin nombre».

Seria un consuelo creer que ese inmenso recorte de su familia que extraño tanto estén afinando los instrumentos para tocar la Canción de la Alegría por el abrazo tan deseado.

Es un consuelo para quienes la conocimos saber que hay un cielo donde Noni, acaricia el piano, Irenita rasgue el arpa y Víctor el violoncelo, un cielo donde esos tres hijos, cada uno con sus parejas y su papa Santiago, estén tendiendo la mesa.

Y desde esta tierra su nieta Victoria dice llevara como bandera la sonrisa, el valor y sufrimiento de esta madre admirable como tantas otras llamadas» las locas de los pañuelos blancos»

(*) Marta B. Macchi