Día del Trabajador (*)

Como recordamos cada año, el 1º de mayo de 1886 comenzó en Chicago un movimiento en reclamo de las ocho horas de trabajo. La manifestación fue brutalmente reprimida y terminó con la ejecución de cuatro trabajadores anarquistas.
En 1889, la Segunda Internacional decidió instituir el Primero de Mayo como jornada de lucha para perpetuar la memoria de los trabajadores que murieron luchando por una jornada de ocho horas.
En el país, la primera conmemoración tuvo lugar el 1º de mayo de 1890 cuando en la zona de la Recoleta se celebró por primera vez el Día de los Trabajadores en la Argentina. La reunión juntó a 2.000 personas, una concurrencia numerosa para la época, pero al día siguiente, los asistentes se enteraron de que habían perdido su jornal “por faltar al trabajo”.
La lucha por reclamar un día propio siguió pesar de todos los inconvenientes, la fecha obrera se fue afirmando de a poco. Fue recién en 1930, que Argentina instituyó el 1° de mayo como “fiesta del Trabajo en todo el territorio de la Nación” porque según los considerados “es universalmente tradicional consagrar ese día como descanso al trabajo”.
A partir de allí se conmemora cada año y se caracterizó por una fecha propicia para hacer reclamos por mejoras en las condiciones laborales. Es por ello que reitero el saludo afectuoso a todos los trabajadores en si día.
(*) Dip. Prov. Ricardo Lissalde