Estar sentado

En muchos pueblos, estar sentado también es una posición de oración. Estar sentado es el gesto central en la meditación, especialmente, en el yoga hindú, en el Zen budista y en el hesicasmo cristiano. Se medita sentado, en recogimiento, escuchando nuestro interior ante Dios, atendiendo el silencio, concentrado en Dios. También en los primeros tiempos de la vida monástica, estar sentado era un gesto importante en la meditación.

Podemos también hacer una oración de la posición de estar sentados, al rezarle a Jesús en esta posición meditativa o al relacionar una palabra de las Sagradas Escrituras con la respiración y repetirla durante unos veinte a treinta minutos. La posición de sentado es el gesto de la meditación, es un estar sentado atento, abierto a lo que, en el silencio aflore en nosotros, pero también abiertos a lo que Dios nos quiera decir en el silencio (no pretendemos, aquí, ahondar los diferentes métodos de meditación). O bien podemos practicar la meditación en silencio absoluto, como es usual en el Zen, donde se trata, sobre todo, de soltar los pensamientos para hacerlos totalmente presentes en silencio, o bien las formas cristianas de la meditación y la contemplación. La forma usual entre los monjes es la ruminatio, que significa rumiar una palabra tomada de las Sagradas Escrituras que, relacionada con la respiración, debe crear el espacio en nosotros donde presintamos y sintamos a Dios. No tenemos que reflexionar sobre la palabra, sino saborearla con atención y entrega amorosa para recorrer el camino hacia Dios. Así nos vamos adentrando cada vez más en Dios.
A.G.