Símbolos de amor y luz

SÍMBOLOS DE AMOR Y LUZ

Los símbolos de Navidad siguen teniendo un enorme significado para mí. Me fascinan el pesebre, las luces, los villancicos y el árbol. Y, cuanto más viejo me hago, el significado de esas cosas, especialmente del pesebre y las luces, se vuelve más claro y querido para mí.

El pesebre es una imagen del cielo. Todo en él irradia paz, amor, plenitud, realización de un anhelo, ausencia de lágrimas. Se trata de un icono de la visión de Isaías en la que el león yace con el cordero, y Dios seca todas las lágrimas. El bebé siempre está dormido porque la escena representa el descanso eterno, es decir, dormir en “paz celestial”. La bella canción “Noche de paz” combinada con el pesebre es una de las mejores imágenes del cielo que podemos tener desde este lado de la eternidad.

Las luces de Navidad representan la luz y la calidez de Dios. En el hemisferio norte, la Navidad se celebra justo después del solsticio de invierno, prácticamente en el día más frío y oscuro del año.

Originalmente, antes de que hubiera electricidad, las luces eran fuego auténtico que producía calor y luz. La idea es que cuando está más oscuro y más frío, la luz y el calor de Dios irrumpen en el mundo. La costumbre de celebrar una misa a medianoche, costumbre que algunos relacionan con san Francisco de Asís, conlleva la misma idea. En el momento más frío y oscuro del día más frío y oscuro del año, el calor y la luz de Dios se abren paso.

Estos hermosos símbolos nos ayudan a celebrar el nacimiento de Jesús y a proclamar que la luz y el amor de Dios han venido al mundo.

Ronald Rolheiser (omi)