Interpretar las escrituras

 

En su interpretación de las Sagradas Escrituras basada en la psicología profunda. Drewermann parte de la premisa de que los autores de la Biblia describen algo acontecido y experimentado en imágenes en las cuales podemos vernos reflejados. Con esas imágenes están interpretando siempre el hecho. Sólo cuando un hecho es interpretado para nosotros, adquiere significación para nosotros. Porque no podemos vivir de los hechos puros como, por ejemplo, los que pueden ser almacenados en la computadora. Sólo podemos vivir de historias que reflejen nuestra vida, que interpelen las imágenes y símbolos ya establecidos en nuestra alma. C. G. Jung llama “arquetipos” a esas imágenes. Los arquetipos son imágenes del alma humana que se hallan en todos los hombres de todas las épocas, aún cuando difieran en cuanto a su plasmación concreta. Según Jung, los arquetipos no son todavía verdaderas imágenes, sino moldes que han de ser rellenados por imágenes concretas. Jung habla de inconsciente colectivo, del cual participamos y en el cual encontramos los arquetipos. El inconsciente colectivo reúne las experiencias de toda la humanidad. Los autores de la Biblia y los autores de todos los mitos y leyendas recurren inconscientemente a tales imágenes, para contar historias de hondo significado para ellos y para nosotros.

La historia contada nos revela quiénes somos y qué ocurre en nuestra alma. Advertimos interrelaciones en nuestra propia vida. Vislumbramos la verdad de la historia contada y, con ella, la verdad de nuestra vida misma.
A. G.