Transformación y sabiduría

 

El cuento de las tres lenguas continúa. En su camino, el joven pasa junto a un estanque y escucha croar las ranas, las cuales dicen que él será elegido Papa en Roma. Lo que le comunica el inconsciente con el lenguaje de las ranas lo pone muy triste. Pero prosigue su camino a Roma. Allí justamente había fallecido el Papa y los cardenales estaban reunidos en la basílica de San Pedro para elegir un nuevo Papa. Como no podían ponerse de acuerdo en ningún candidato, querían elegir Papa a aquel que se presentara con un prodigio.

En ese momento el joven entró en la basílica. Dos pájaros se posaron sobre sus hombros. Eso fue para los cardenales la señal de la elección. A pesar de su resistencia, el joven fue elegido Papa y tuvo que cantar la primera misa. No sabía latín ni conocía los pasos de la liturgia. Pero los dos pájaros posados sobre sus hombros le susurraron todo lo que tenía que decir.

La elección de Papa, de guía espiritual, señala la transformación del hombre. Al escuchar la lengua de los perros ladradores, la de las ranas y la de los pájaros, éstos lo introducen en la sabiduría humana y divina, haciéndolo capaz de ser acompañante y guía espiritual de otros. Por escuchar la voz de Dios tanto en sus pasiones y enfermedades como en su inconsciente, Dios le envía los pájaros de la sabiduría que le revelan y manifiestan todo. Ésta es seguramente una imagen del Espíritu Santo que Cristo nos envía para que nos introduzca en toda verdad.

Dios sólo nos revela los misterios de la trascendencia cuando nosotros, como el joven del cuento, descendemos a la torre de nuestras pasiones para hablar con los perros ladradores que hay en nosotros. La experiencia espiritual presupone familiarizarse con las propias pasiones.
A. G.