Dijo Gorosito: “El encuentro del nieto de Estela de Carlotto es un nuevo triunfo del amor sobre el dolor”

En el encuentro del nieto de Estela Barnes de Carlotto se sintetizan décadas de lucha, años de desvelos, el amor más profundo de la sangre por su sangre. No es que el encuentro del nieto de Estela sea más o menos importante que el encuentro de cada uno de los 113 nietos que se encontraran hasta el momento, o de los que se seguirán encontrando. Todos y cada uno de ellos es el fruto de la lucha de cientos de mujeres, madres y abuelas. Todos y cada uno de ellos, su aparición, es el triunfo sobre la adversidad, sobre la tragedia.
La recuperación de la identidad, es ni más ni menos, el triunfo del hombre. Lo que ocurre con el encuentro del nieto de Estela, es que la figura incansable de esta enorme mujer, con su lucha, sus desvelos, su gesto inalterable, el amor profundo hacia su hija y su nieto -hacia todos los hijos y nietos- y esa toma de conciencia que le produjo su dolorosa historia, hacen de ella la síntesis perfecta del alma de esa institución llamada “Abuelas de Plaza de Mayo”.
No nos interesa discutir cercanías o lejanías políticas, filiaciones partidarias o cualquier otra cuestión circunstancial que algunos tontos siempre ponen sobre el tapete. Lo que nos convoca hoy es la enorme emoción de esa abuela cálida, pero a la vez firme; de esa abuela cariñosa, pero adusta cuando debía serlo, de esa abuela que obtuvo ayer el fruto más íntimo de su lucha. Porque no nos cabe ninguna duda que la emoción de Estela, como de todas las abuelas, se repitió las 113 veces anteriores, se repitió ayer, y se seguirá repitiendo cada vez que esta obra de amor, memoria y justicia siga dando sus frutos. Pero la de ayer tenía un plus: era sangre de su sangre, la recuperada, era el testimonio vivo de la lucha de su hija Laura.
La figura de Estela Barnes de Carlotto es una figura que nos enorgullece como argentinos, es un símbolo encarnado del “nunca más”, es la imagen viva de la lucha, del amor y la lealtad por los suyos. Por los suyos que son nuestros, por los suyos que son de todos los argentinos bien nacidos, que tuvimos que atravesar la noche más negras de los tiempos, para resurgir después de años de democracia que tanta sangre nos costara.
Tuve la suerte de encontrarme algunas veces con Estela, tuvimos el honor de que visitara Saladillo. Hoy nos embarga la emoción, y junto con ella y con todas las abuelas, disfrutamos de este nuevo encuentro ¡Enhorabuena Estela! ¡Enhorabuena Abuelas! ¡Enhorabuena Gran Pueblo Argentino!

130924 Carlos Gorosito