Maravillosa Música y Maravillosa Tarde

Amenazaba la lluvia, pero no decaía el entusiasmo…
Y la escuela iba llenándose de colores, imágenes, sonidos y sentidos.
Una vez más Maravillosa Música estaba entrando y junto a ella cada uno de los que hacen que esto sea posible.
Esta nota es el agradecimiento a cada uno de ustedes, los que estuvieron, los que hicieron que haya sido posible, los que contagiaron energía, entusiasmo y compromiso.
Los que están convencidos de que construir con otros es posible.
Los que consideran que vale la pena.
Los que entienden que lo público se construye cada día y que para eso es necesaria cada una de las presencias.
Los que no dudan en dar una mano.
Todos los que estuvieron ayer. Porque estabas vos, y estaba tu familia, y estaba tu hijo, y estaba la cooperadora, y también estaba tu compañero, el de esta escuela y el de la otra, y el profe, el artista, tu amigo, el ex alumno con cara de nostalgia y el que sabe que entrar acá es como volver a casa, el que está todos los días en la escuela y el que nunca estuvo.
Iban llegando, y se iban quedando, y de repente fuimos muchos, y estábamos contentos.
Y estaban los chicos, muchos chicos, porque esto lo hicieron ellos, cada uno desde el lugar que participó, y estuvieron todo un sábado en la escuela algunos desde la mañana, otros desde la tarde muy temprano, otros seguían llegando y era de noche y seguían estando, y en la escuela, viste?
Y nosotros con ellos, compartiendo, acompañando, disfrutando. Disfrutando con ellos y de ellos. Porque esto son los chicos.
Y terminamos todos bailando, con ellos. Y no porque nos creemos que somos chicos, sino porque nos atrevemos a tomar prestada su frescura, a robarles un poco de su energía aunque hoy nos cueste levantarnos, a compartir sus risas y a creer que mucho más es posible.
Gracias a vos por haber estado ayer y haber hecho que fuera una tarde maravillosa.

Silvina Cotignola.-