La increíble misión del último Congreso de AAPRESID

De acuerdo a los dichos de su nueva Presidenta “PILU “Giraudo y demás disertantes, deben reconocer que el modelo de la siembra directa y su paquete tecnológico asociado, no ha logrado los resultados que esperaban en varios aspectos. Por ejemplo en el caso de las malezas están peor que cuando empezaron, ya que el glifosato no fue el herbicida mágico que iba a terminar con todos los males de este mundo sino que por lo contrario originó supermalezas resistentes que hoy no pueden controlar. Pero eso no es todo, también han fracasado según sus propios dichos en la restitución de nutrientes al suelo, es decir que las súper cosechas que festejaron durante 25 años no hicieron más que agotar a nuestros mejores suelos dejándolos sin minerales. Cada barco de soja que se iba de los puertos argentinos llevaba no sólo soja sino también,: Nitrógeno, fósforo, azufre, Potasio y decenas de otros micronutrientes. ¿Esto es todo?
No!!! Aguarden un poco!!!, también han fracasado en el control de plagas. No han sido capaces de aplicar el “control integrado de plagas” y han optado en cambio por usar millones de litros de Cipermetrina, endosulfán y otros venenos… que no sólo generaron resistencia, sino que también mataron insectos benéficos, microorganismos del suelo y fauna silvestre; y además lograron poner en jaque mate a una de las producciones más artesanales y antiguas del campo: La producción de miel.
Por si todo esto fuera poco, finalmente reconocieron que el otro grave problema en el que cayeron es el monocultivo sojero, no lograron rotar los lotes… y “todo monocultivo provoca daños y es muy malo” sentenciaron “Cualquiera que salga a la ruta se da cuenta, ve 5 lotes de soja por cada uno de maíz como máximo” “Es imposible negarlo” expresaron pretendiendo dar cátedra.
Es decir que después de 25 años deben decir, aunque increíblemente con orgullo y como si supieran, que han fracasado en el ABC de la agricultura. Faltaría agregar además que, según ellos, este modelo que ha fracasado, ya no es rentable para la mayoría de los productores, porque los costos de los insumos han crecido mucho más que los ingresos que logran con los supuestos espectaculares rindes.
Ante este diagnóstico y semejante sinceramiento agrotecnológico cualquier persona con uso de sus facultades pensaría en ¿cómo hacer para cambiar el modelo de producción?
Pues grave error!!! La propuesta es seguir con más de lo mismo pero mucho peor:
Nuevos transgénicos cubrirán los campos argentinos pero ahora resistentes no sólo al glifosato sino también a viejos y terribles venenos como el 24D, Dicamba, glufosinato de amonio en distintas mezclas y a veces asociados también mediante “eventos transgénicos apilados” a resistencia a diversos insectos. Si bien reconocen que los costos ya se les han ido de la mano no dudan en hacer lobby a favor de las multinacionales de las semillas, para que logren aprobar en el 2014 una nueva ley de semillas que les permita patentar absolutamente todo y además prohibir el uso propio de la semilla. (Algo que transformará a estas corporaciones en dueñas absolutas de las mismas y que obligará a los productores a comprar semillas todos los años para cada cultivo y obviamente al precio que las corporaciones decidan)No piensan en otra forma de reponer nutrientes que no sea a través de las fertilizaciones químicas, a pesar de que la mayoría de los fertilizantes son derivados del petróleo y por lo tanto su precio tiende siempre a ser cada día más alto y además ya tenemos algunas zonas relevadas por el INTA que demuestran que hay agua contaminada con Nitratos por uso de fertilizantes nitrogenados.
Se suman también al delirio del PEA (Plan estratégico Agroalimentario) elaborado en conjunto con el gobierno nacional para seguir “batiendo records de exportaciones”, transformar a Argentina en “Líder Agroalimentario Mundial” (algo que suena terriblemente parecido a la “Argentina Potencia”) y llegar a las 150 millones de toneladas con lluvia de agrotóxicos y transgénicos.
Eso sí, no dudan también en reconocer que los venenos han llegado también a los seres humanos, multiplicando el cáncer y otras enfermedades, pero atribuyen todo esto a personas que “no cumplieron con la ley” y que “no aplicaron las buenas prácticas agrícolas”.(a pesar de que muchas de esas personas seguramente han asistido a los 24 congresos anteriores de AAPRESID)
Para finalizar, pretenden que el Estado subsidie todos los insumos que forman parte del costo del agronegocio y esperan también que les bajen las retenciones ¿para qué?
Para seguir aplicando un modelo que en la” Misión “han reconocido que ha fracasado totalmente.
Un psicólogo por allá por favor!!!
ECOS DE SALADILLO

Grupo Ecos