Agustín Di Benedetto en Olé «Gracias Tatuales»

SAN LORENZO
Gracias tatuales

Agustín es cuervo y se ploteó la nómina de los campeones de América. Olé lo juntó con el plantel. “Estás loco”, le dijeron.

Que no tiene explicación, eso es verdad. Al menos, no para todos: es sólo para entendidos. Quienes no sepan de qué se trata dirán que fueron 850 pesos despilfarrados en tinta. Los otros, los cuervos, cuando vean esa nómina ploteada en la espalda de Agustín Di Benedetto sabrán por qué eligió homenajear a los hombres cuyos nombres figuran en su omóplato derecho.

“De pibe no me gustaban este tipo de cosas”, le empieza a explicar a Olé el hincha, recordando sus épocas en las que ni loco se hubiera acercado a una aguja de tatuador. Fue criado en Saladillo por una familia tan azulgrana como él, que le narró desde la cuna la leyenda de una Copa caprichosa, que histeriqueaba a las vitrinas del CASLA, pero nunca cedía. Hasta el 2014, claro… “De pibe, cuando entendí la importancia de la Libertadores, prometí que si San Lorenzo la ganaba me iba grabar los nombres de todos los que jugaron, y el del técnico. Era anti tatuajes, pero a su vez esto era muy especial”, cuenta mientras hace guardia a metros de la puerta del vestuario local, el mismísimo lugar en donde minutos después interrumpe su discurso para enseñarle a cada uno de los integrantes de la gesta internacional la estampa que llevará eternamente en su dorso.

“¡Qué locura! Está buenísimo. Que alguien se haga eso, tu nombre, de por vida, qué te parece…”, le suelta Bauza, entre carcajadas incrédulas. El entrenador es el primero que accede a la foto, y no deja de mirar el dibujo. Detrás del Patón aparece Buffarini, quien pispea el tatoo y también queda impactado. “Está lindo, delicado. Mi viejo también se hizo uno, el cuervo y la fecha. Este es original. Está muy bueno. ¿Te dolió? ”, consulta el cordobés antes de la selfie. Y la respuesta es sí. “Lo que más molestó fue el relleno. Y la cicatrización de lugar donde está el apellido ‘Valdés’. Sí, ¡justo el de Valdés!”, elige creer antes que reventar cuando se le pasa por la cabeza el apellido del colombiano, quien no quiso seguir en el club y eligió volver a la liga yanqui. “Capaz ahí me pongo un tribal, jaja”, bromea. Y el desfile de jugadores continúa.

“Te felicito, me encanta”, agradece Mercier. “Nos llena de alegría ver cosas así”, agrega Fontanini, titular en Rosario por la expulsión de Cetto, otro de los que elogian la dedicatoria: “Es la primera vez que se tatúan mi nombre, qué lindo, gracias”. El speech del Colo se parece al de Cavallaro. “No lo puedo creer, ¿qué hace mi nombre ahí?”, desliza entre sonrisas. Romagnoli, ídolo eterno, también se acerca a ver el trazado: “Está buenísimo. Y estamos todos, hasta el Patón…”.

La pasarela de players continúa. Y el fan, quien estudió relato y comentario y hoy transmite fútbol para FM 90.7, se retrata con cada integrante del plantel, exhibiendo dos de sus cuatro tatuajes. Sí, él lleva literalmente en la piel a San Lorenzo. “El primero me lo hice a los 19 años. El segundo fue el escudo en el omóplato izquierdo, que incluye la leyenda: ‘Me cuida la espalda del que quiera gobernarme la razón’”, enumera los grabados. El tercero vino también por una promesa copera: “El día de los penales ante Gremio dije que, si pasábamos, me hacía otro. Y bueno, ahí fue cuando me grabé el escudo en el tobillo”. El cuarto fue el que más dolió, el que más costó, el que más sufrió… Como le sucedió con la Libertadores. Aunque ojo, que puede haber otro más… “Dicen que los tatuajes tienen que ser impares, o así me comentaron. Es como un código. Así que ojalá que el próximo sea el del Mundial de Clubes”, pide. Agustín sueña con llenar de colores santos otra vez su espalda. Anhela volver a celebrar, y a darle las gracias tatuales al Ciclón.

Pampa Seca

Agustín es oriundo de Saladillo, en donde se encuentra la Peña de San Lorenzo bautizada Pampa Biaggio. Precisamente, en un mítin posterior a la consagración en la Libertadores, el fan se cruzó con el ex goleador, hoy DT de la Reserva, quien alabó el tatoo… Y hasta bromeó por su ausencia en la lista. “¿De verdad te hiciste eso? ¿Y no está mi nombre?”, bromeó. “¡Qué bueno que está!”, lo felicitó. Un eterno crack.

Fuente: Ole

140906 Tatu Agus