El nuevo Régimen Académico respalda prácticas docentes necesarias en el presente educativo de la Pcia. de Buenos Aires

Es por esto que no acompañé el Proyecto de Resolución tratada en la última sesión del H.C.D, que plantea su rechazo. (Viviana Rodríguez. Concejal U.C.R)
El Régimen Académico era esperado por el ámbito educativo del Nivel Primario. Es un régimen innovador que responde a un paradigma educativo distinto.
La discusión es filosófica, es preguntarnos qué tipo de sociedad queremos. ¿Dónde debe estar, si o si, un niño entre los 6 y los 12 años? Seguramente muchos pensamos que debe estar con su familia y en la Escuela.
La “Escuela”, para que esto ocurra, para que todos los niños estén incluidos en el sistema, necesariamente ha tenido que modificar prácticas; ya que estaba pensada para un formato social totalmente diferente, que por diversas causas y con responsabilidades, se ha ido transformando y sufriendo consecuencias que hacen a la marginación del sistema.
Quienes estamos en educación pedíamos un cambio, la letra escrita, que avalaba las prácticas educativas no alcanzaban, y en muchas ocasiones, era obsoleta.
Hoy llega esta nueva propuesta, la que legitima muchas trayectorias que desde educación se venían haciendo, la que encuadra, acompaña y fundamenta la realidad con la que se encuentra el docente cada día en su aula.
Se abre una etapa de debate y análisis de los docentes y la comunidad educativa, (era necesario); se debe posibilitar avanzar en propuestas efectivas para una Educación Pública de calidad.
Este nuevo régimen para escuelas primarias fue aprobado de manera unánime por el Consejo General de Educación. Los cambios no serán este año, empezarán a regir desde el 2015 en primarias públicas y privadas de la provincia, se dan en el marco de la Resolución 1057 y tiene también el aval de docentes, con los que se viene trabajando en la medida desde el 2009.
Consiste en un conjunto de disposiciones que regulan distintos aspectos pedagógicos y organizacionales generales de las escuelas primarias bonaerenses. Contempla los sistemas de calificación, evaluación y promoción, las normas de convivencia para la comunidad educativa y hasta las consideraciones que permiten elegir a los abanderados.
La nueva resolución deroga los criterios anteriores de evaluación y promoción de los alumnos. Dispone que los estudiantes de primero a tercer grado tendrán una evaluación conceptual con calificaciones de “regular”, “bueno” y “muy bueno”. El régimen de calificaciones busca ser más claro, confiable y justo. En la escala de 1 a 10 existen seis puntos de desaprobación y cuatro de aprobación, lo que la hace difícil de interpretar a docentes, alumnos y padres, que muchas veces no distinguen el criterio entre poner un 2 o un 3. Con este pequeño cambio, se le hace además más equilibrada. Con un 4 se desaprueba, pero le da la posibilidad al alumno de poder mejorar y aprobar un área de estudio.
El sistema refleja mejor lo que aprendió y valora su esfuerzo. Además, los chicos podrán pasar de grado a pesar de tener hasta un área curricular desaprobada de las seis asignadas anualmente: prácticas del lenguaje, matemáticas, ciencias naturales, ciencias sociales, artística y educación física. . Esto se contempla ya que existen alumnos que fueron en el año muy buenos alumnos en general, pero tuvieron problemas en una materia. Con esta decisión se lo está valorizando mucho más al saber que a la nota
El sistema educativo se ha centrado en la evaluación de los contenidos en lugar de analizar el proceso de aprendizaje. Los padres han estado más preocupados en la nota que han obtenido sus hijos, que en mirar qué es lo que han aprendido.
El Régimen Académico viene a demostrar que la nota numérica es arbitraria. No está comprobado pedagógicamente que los números reflejen que el chico aprendió. Intenta decirle basta a la pedagogía punitiva.
También premia como abanderados a los mejores promedios del curso: en los actos oficiales seguirá ese criterio. Esto también creó mucha confusión. Los mejores promedios, seguirán ocupando el espacio de portar la Bandera Nacional en todo acto oficial. Lo que sostiene el Régimen es que en otras ocasiones particulares, con otras características puede ser elegido un alumno que esté vinculado con esa particularidad, donde va a primar el compañerismo, compromiso y el respeto.
Propone que los seis niveles del primario se dividan en dos bloques de tres años cada uno, en los que los docentes puedan interactuar para lograr que los alumnos se apropien de los conocimientos en los que fallaron sin tener que repetir de grado.
Los aplazos existen y el chico va a tener la nota real en su libreta de trayectoria.
No es que se están pensando estrategias para que los alumnos pasen de cualquier manera, se está diciendo que debe haber un trabajo de promoción acompañado, que se debe fortalecer qué es lo que se aprende y el cómo, en donde los docentes del grado subsiguiente tienen que saber cuál es la trayectoria de cada uno de los alumnos, tienen que saber en qué tienen que mejorar.
La propuesta es ahora, pero generará cambios a largo plazo, seguramente esto genera resistencia. Pero así han sido los cambios profundos si se hacen a conciencia y con responsabilidad. No es aislado, impensado ni producto de la improvisación. Tiene mucho que ver con respetar el tiempo de aprendizaje de los chicos.
Por supuesto que la Educación de nuestros hijos va enlazada a la realidad social. No se generarán grandes cambios, ni habrá Régimen Académico que valga si antes de llegar a la escuela no están cubiertos otros derechos, como a una casa, una familia y las necesidades básicas satisfechas.
A la inclusión educativa hay que garantizarla, pero antes se deben garantizar las condiciones sociales y culturales, como así también una Escuela en “condiciones”, desde la infraestructura, salarios, etc., como en las condiciones pedagógicas.
Le cabe al Gobierno Bonaerense la responsabilidad de garantizar políticas públicas y el correspondiente financiamiento para el mejoramiento de las actuales condiciones materiales y culturales en las que se vienen desarrollando los proyectos escolares.
El desafío de garantizar el Derecho Social a la Educación debe ser afrontado, pero las estrategias deben ser integrales.
Se le miente a la gente si se plantea un cambio “recortado” en el sistema educativo.

Viviana Rodriguez